INTRODUCCIÓN
Se entiende por alumnado que presenta necesidades educativas especiales, aquel que requiera, por un periodo de su escolarización o a lo largo de toda ella, determinados apoyos y atenciones educativas específicas derivadas de discapacidad o trastornos graves de conducta, así como con altas capacidades.
La escolarización del alumnado que presenta necesidades educativas especiales se regirá por los principios de normalización e inclusión y asegurará su no discriminación y la igualdad efectiva en el acceso y la permanencia en el sistema educativo, pudiendo introducirse medidas de flexibilización de las distintas etapas educativas, cuando se considere necesario.
La identificación y valoración de las necesidades educativas de este alumnado se realizará, lo más tempranamente posible, por el profesorado.
Al término de cada curso los resultados alcanzados por cada alumno se evaluarán en base a los objetivos propuestos a partir de la valoración inicial. Será en esta evaluación donde el profesorado se apoye para orientar y/o modificar el plan de actuación, de tal modo que se favorezca el acceso del alumnado a un sistema de mayor integración.

 

Rasgos de Diversidad del Alumnado: Tipología Genérica

Para aplicar las medidas de adaptación más convenientes, se practicará una evaluación inicial que nos permitirá identificar los rasgos de diversidad que nos servirán de referencia para organizar e interpretar correctamente esta información. En función de su diversidad, podemos establecer una tipología genérica del alumnado:

  • Alumnado con altas capacidades dancísticas.
  • Alumnado con discapacidades físicas y psíquicas.

 

Actividades de Refuerzo y Ampliación

Con el fin de adecuar la orientación de la enseñanza a las necesidades educativas individuales de los/as alumnos/as, es necesario evaluar el distinto ritmo de progreso de cada uno de ellos. En el caso de observar que algún alumno/a evoluciona con alguna dificultad, es necesario programar actividades que le ayuden a ponerse al nivel deseado. A estas actividades se les llama de Refuerzo, y se contempla como una medida de adaptación a la diversidad. El diseño de estas actividades deberá adecuarse a cada caso en particular, aunque podríamos partir de unos criterios generales como referencia.

  • Realizar un diagnóstico que determine las carencias específicas que tratamos de reforzar.
  • Adaptar el nivel de dificultad a las capacidades objetivas del alumno/a.
  • Cambio de materiales y de metodología.
  • Ayudarle a programar el estudio en casa, propiciar una mayor iniciativa de su parte, ayudarle a mejorar su autoestima, ofrecer menor cantidad de información pero más precisa, etc.

También es necesario programar actividades de Ampliación para aquellos alumnos que muestran unas capacidades superiores al nivel considerado óptimo. Muchos de estos/as alumnos/as están incluso dotados de un gran talento. Por lo tanto, reducir su ritmo de progreso al de la media de sus compañeros/as puede frenar sus verdaderas posibilidades. Esta circunstancia tiene que estar prevista en una Programación Didáctica, y por eso proponemos también unos criterios de referencia:

  • No sobreestimar las capacidades reales del alumno/a.
  • No manifestar una preferencia ostensible hacía esos/as alumnos/as en presencia de los demás, porque puede desarrollar en ellos una imagen distorsionada de sus posibilidades reales.
  • Dar mayor importancia al logro de los objetivos del curso propuestos que a la consecución de metas externas (como el éxito personal o las recompensas materiales).
  • Tener siempre en cuenta el nivel de conocimientos del alumno/a en el plano interpretativo.
  • Asegurar una correcta asimilación y un progreso coherente, integrando capacidades mecánicas, cognitivas y expresivas.
  • Propiciar su intervención en las puestas en escena ante el público, como medio para mantener la motivación, fijar objetivos concretos y organizar el trabajo de modo efectivo.

La problemática que presenta la diversidad de niveles de los/as alumnos/as se manifiesta de modo distinto en las clases individuales y en las colectivas. En las individuales es posible realizar una adaptación mucho más precisa. A tal fin es recomendable elaborar una gama de distintos materiales didácticos para una misma actividad, graduados por su complejidad. Es conveniente ampliar al máximo el abanico de recursos donde poder elegir. La elección de unos u otros estará en función de su dificultad global, pero también se tendrá en cuenta que junto a los contenidos que se pretende trabajar podrán integrarse otros nuevos aún no tratados, o remitir a otros ya superados.

En las clases colectivas, por el contrario, la dificultad surge ante la necesidad de mantener un hilo conductor, de modo que el rendimiento desigual de cada alumno/a no pueda suponer disfunciones en el grupo. Un/a alumno/a destacado/a no debe monopolizar la atención del profesor/a, del mismo modo que otro que muestre dificultades no puede ser ignorado. En ambos casos se pone de manifiesto la necesidad de encontrar fórmulas de adaptación, distribuyendo las tareas de forma distinta, según su grado de dificultad y la capacidad de cada alumno/a para llevarlas a cabo. También es conveniente tener en cuenta el aprendizaje cooperativo, donde los/as alumnos/as apoyan su propio aprendizaje en el de los demás, evitando en todo momento aquél otro aprendizaje competitivo, donde el estudiante trabaja para obtener éxito de modo individual.

 

Criterios para la no discriminación e inclusión educativa

Como queda reflejado en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, en sus artículos dedicados a la equidad en la educación, los centros educativos deben proporcionar medidas para favorecer la inclusión educativa tanto de alumnos y alumnas que presentan dificultades en el proceso de aprendizaje y que por tanto requieren una atención educativa diferente, como de aquellos y aquellas con altas capacidades intelectuales, con el objetivo de lograr su plena inclusión e integración.

La adecuada respuesta educativa a todos los alumnos y las alumnas se concibe a partir del principio de inclusión y la no discriminación, entendiendo que únicamente de ese modo se garantiza el desarrollo de todos, se favorece la equidad, garantizando la igualdad de oportunidades y se contribuye a una mayor cohesión social.

La atención a la diversidad es una necesidad que abarca a todas las etapas educativas y a todos los alumnos y las alumnas. Si bien es cierto que nuestras enseñanzas, al carecer de obligatoriedad, pueden desligarse un tanto de las enseñanzas obligatorias a la hora de encontrar vías para que necesariamente todos los alumnos y alumnas completen de forma satisfactoria el proceso educativo, no lo es menos que, durante buena parte de las horas lectivas del currículo de nuestras enseñanzas, se requiere de un fuerte componente que se adapte a la individualidad del alumno, principalmente en las clases de refuerzo; por tanto, el docente tratará de contemplar la diversidad de las alumnas y alumnos como principio y no como una medida necesaria que corresponda a las necesidades de unos pocos.

Las principales medidas que, desde nuestro centro se van a tomar para respetar la no discriminación y la inclusión educativa atenderán a las siguientes situaciones:

  • En lo que respecta a la admisión de alumnos y alumnas, en ningún caso habrá discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
  • El centro se compromete a la total transparencia de los procesos de acceso a los estudios de danza, mediante el respeto de los plazos establecidos, para ofrecer igualdad de oportunidades a todos los miembros o futuros miembros de la comunidad educativa.
  • Los estudiantes con condiciones socioeconómicas desfavorables, con derecho a la obtención de becas y ayudas al estudio, gozarán de la información y la ayuda necesarias para la obtención de las mismas.
  • Consciente de la diversidad cultural de nuestro entorno y las diferentes edades de nuestro alumnado, nuestro centro intentará, en la medida de las posibilidades de organización lectiva, ofertar diferentes horarios donde poder elegir siempre y cuando sea motivos escolares.
  • El docente, a través de las adaptaciones didácticas y curriculares, intentará optimizar el proceso de enseñanza y aprendizaje de los alumnos y alumnas en las clases, resultando rico en su visión, enfoque y ejecución de la labor de enseñanza.
  • En lo que respecta a las clases, el CPD “Pepa Flores” intentará realizar una agrupación de alumnos y alumnas lo más homogénea posible en cuestión de edades, sobre todo durante los primeros dos años de las enseñanzas elementales, para favorecer las relaciones afectivas y el ambiente de compañerismo entre los mismos.
  • Dentro de lo dictado por la normativa que regula los estudios en nuestro centro, la evaluación de los alumnos y alumnas será continua, resultando consciente en todo caso del equilibrio que ha de encontrarse entre rendimiento y esfuerzo.
  • El centro proporcionará igualdad de oportunidades a los alumnos y alumnas en lo que se refiere a la participación en las actividades educativas desarrolladas en el centro como audiciones, asistencia a conciertos, participación en concursos o cualesquiera otras que pudieran desarrollarse.